Culolandia era un país que estaba al Norte de un continente al que denominaban el Continente Verde, aunque sufría terribles sequías.
Sus ciudadanos vivían muy enfadados ya que deseaban pertenecer a otro Continente, cuna de la historia y la cultura del planeta y reserva espiritual de algo.
Finalmente consiguieron allanar el traspaso de la cordillera que separaba Culolandia del Continente soñado y sus habitantes afloraron con orgullo, se sintieron héroes legendarios y “culo del mundo”. ¡Por fin! Eran parte de ese continente deseado.
Prodigiosamente se convirtieron en los más listos, los más modernos, los que mejor gobernaban, los que más derechos tenían a cambio de menos deberes, los que menos estudiaban y más títulos tenían, los que mejor vivían. Los continentales pasaron a ser un poquito anticuados, no sabían evolucionar tan rápidamente, no eran tan modernos, y sobre todo, no sabían conseguir tanto PH como ellos con el que limpiar las heces que ese peculiar crecimiento dejaba a su paso.
De momento Culolandia parecía tener PH suficiente para hacer una limpieza, al menos, superficial. Los continentales y otros viajeros planetarios empezaron a viajar a Culolandia para ver el milagro, el país era muy colorista, y sobre todo, habían emergido una especie de logias que agrupaban a los culolenses en grupos muy activos para mantener ese nuevo orden basado en la producción del PH. Estas logias se extendían por todo el país y gastaban mucho PH, estaba la logia "del muñón", la "del cardo", la "del cuervo", …, en los territorios periféricos la, “del leño”, “del cagarro”, “del mendrugo”, “del rebujito”, ….
Las logias entre si eran muy belicosas. Aunque luego decían prácticamente lo mismo.
Uno de los jefes del país se hizo amigo del Amo del Mundo, a cambio, Culolandia tuvo que gastar mucho más PH del habitual. La logia contraria entró en cólera, acusó, acusó y acusó del uso indebido del PH, finalmente los culolenses decidieron cambiar de jefe y pasaron del “cuervo” al “cardo”. El Amo del Mundo retiró su amistad debido a la disminución, aunque no desaparición, de algunas partidas de PH.
Pero los planetas habían favoreccido el nacimiento del nuevo jefe y hubo cambio de Amo en el Mundo.
Al mismo tiempo se descubrió algo, en Culolandia en los últimos años la prodigiosa producción de PH se debió a la utilización de una celulosa que se disolvía instantáneamente en el agua y su producción salía prácticamente gratis y enriquecía a los jefes del país.
Y ¡crash!, hubo grandes aguaceros después de la sequía y el papel desapareció en el agua. Culolandia se fue a la mierda a punto de volver a ser el norte del continente verde, que ya no es tan verde.
El jefe reinante no pudo aceptar la situación, y “culo veo culo quiero”, el amo del mundo también ha de ser amigo suyo, cueste lo que cueste. El país no tiene PH, ¡no importa!.
Mientras los culolenses pasan de utilizar “papel suave de doble a capa” a usar “retales de papel de periódico viejo”, el jefe culolense viaja a visitar al amo del mundo con una gran cantidad del PH de fina celulosa que aún queda para ser recibido en el palacio del amo del mundo.
Hoy Culolandia es un país cuyos habitantes tienen que taparse la nariz o llevar mascarilla, debido al hedor de calles, instituciones, o reservas de PH.
Las logias del cardo, del muñón, del cuervo y demás siguen a lo suyo. Por cierto, ¿por qué no necesitarán mascarilla?
(*) Papel higiénico: eufemismo de papel que se utiliza para limpiarse el culo y otros menesteres higiénicos. En el texto se utilizará la sigla PH.

